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Un puente de fraternidad: Crónica de nuestro segundo encuentro con Marruecos

  • Foto del escritor: Comunicación Imex
    Comunicación Imex
  • hace 16 horas
  • 2 Min. de lectura

Bajo la coordinación de los coaches, el profesor Aziz y Vanessa Piña, así como con el entusiasmo de los alumnos de 6° año de la École Maison d’Anfa en Marruecos y nuestros estudiantes de 6° año, se llevó a cabo una jornada inolvidable durante su segundo encuentro virtual titulado “Meeting Others”.


El encuentro dio inicio con una explosión de identidad y orgullo cultural. Ambos grupos presentaron videos preparados por ellos mismos, en los que abrieron una ventana a sus países para compartir la riqueza de sus tradiciones, paisajes y costumbres. Fue un recorrido que nos llevó desde Marruecos hasta México, recordándonos que, aunque separados por la distancia, el amor por nuestras raíces es un lenguaje universal.



Posteriormente, se vivió uno de los momentos más enriquecedores: la dinámica de preguntas y respuestas. En este espacio, nuestros alumnos compartieron aspectos de nuestra cultura que despertaron gran interés en sus compañeros marroquíes.

Hablaron sobre la riqueza gastronómica de nuestro país, destacando que, aunque el taco es un referente nacional, en Puebla contamos con platillos emblemáticos como el mole poblano y las cemitas. También resultó sorprendente para ellos nuestra costumbre de acompañar muchos alimentos con limón y chile en polvo.


En cuanto al idioma, se generó un interesante intercambio de perspectivas, donde coincidieron en que el inglés representa un mayor reto debido a su pronunciación, mientras que el español ofrece una relación más directa entre escritura y sonido.

Uno de los momentos más significativos del encuentro fue descubrir que, a pesar de la distancia cultural y geográfica, ambos países atraviesan actualmente periodos espirituales similares. Mientras en Marruecos se vive el Ramadán, en México nos encontramos en Cuaresma.


Si bien existen diferencias en la forma de vivir estas tradiciones, el propósito es profundamente similar: un tiempo de reflexión, crecimiento personal, solidaridad y unión familiar. Reconocer esta coincidencia permitió a nuestros alumnos comprender que, más allá de las diferencias, existen valores universales que nos conectan como humanidad.


Este segundo encuentro fue mucho más que una videollamada; fue una experiencia formativa que integró aprendizajes de cultura, empatía y fraternidad. A través del proyecto Planet Fraternity, nuestros alumnos continúan descubriendo que “el otro” no es alguien distante, sino una oportunidad para construir lazos significativos.


 
 
 

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